Las ventajas de la organización

Los payasos estaban teniendo verdadero éxito.

Unos cien niños reían y aplaudían.
Le gente que pasaba por allí se detenía y se quedaba mirando aquella actuación, sentándose algunos de ellos en el suelo, con los pequeños.
Cuando los cómicos terminaron, apareció un mago, que en pocos minutos dejó asombrados a los asistentes.

En otra parte de la gran sala, unas diez personas estaban sentadas alrededor de una mesa.

– ¿Cómo van los turnos? – preguntó uno de ellos.
– De momento bien, jefe, sin problemas. Se están cumpliendo todas las peticiones, conforme a lo previsto. Los taxis van saliendo con regularidad.
– Fantástico – dijo el señor Palomares -. ¿Ha habido algún problema para salir?.
– Alguno, al principio. Pero nos han echado una mano desde la embajada. Sin la ayuda de ellos, no hubierámos podido salir del recinto.

– Bien. ¿Quién era el experto en informática? – preguntó Palomares.
– Yo -dijo un joven.
– ¿Tenemos Internet?.
– Si. Ya he conectado mi portátil a la red wifi de aquí.
– Perfecto. Ahora tenemos que enviar una nota de prensa a los principales periódicos y cadenas de televisión. ¿Quién es el relaciones públicas?.
– Yo – dijo la mujer sentada a su derecha.
– Pues ahora le corresponde a usted redactar el comunicado. Sobre todo haga incapié en nuestra situación. Tesorero, ¿cómo andamos de fondos?.

– Bien. Acabamos de tener un ingreso importante, gracias al detalle que tuvieron los payasos de poner un sombrero donde estaban actuando, ¡nos lo han llenado!. De momento, podemos hacer frente a nuestros gastos. Taxis, visitas guiadas y restaurantes. Por cierto, tengo que transmitirle una petición que me han hecho.
– ¿De que se trata? – preguntó el señor Palomares.

– Se trata de los recién casados, los López. Un gran número de personas me ha preguntado si es posible reservarles una mesa en el Maxim’s, paseo en Bateau Mouche y una noche en el Napoleón.
– ¡Pero eso costará una fortuna!.
– No hay problema. Tenemos dinero para costearlo.
– ¿Alguien se opone? – preguntó Palomares a los integrantes de la mesa – .¿Nadie?. Bien. Pues adelante con ello. Señor Rosendo. ¿Cómo han ido sus gestiones?.
– Bien – contestó el señor Rosendo, abogado -. Ya he puesto la demanda. Menos mal que tenía colegas aquí en París, que me han ayudado.
– ¡Esto va de primera!.

Diez horas más tarde, aquello era un hervidero. La relaciones públicas estaba haciendo una declaración tras otra. Cámaras de todos los canales y periodistas de todas las agencias estaban allí, preguntando, filmando y comentando.

Los niños que ya habían regresado de la ciudad estaban sentados, escuchando embobados a un violinista que actuaba para ellos. Habían pasado un día inolvidable visitando París con sus padres y ahora estaban cenando, mientras escuchaban música.
Una hora más tarde, a las once de la noche, terminó la actuación y tras el reparto de mantas, los mayores comenzaron a contar historias, hasta que los peques se quedaron dormidos.

Al día siguiente, tras abandonar dos días a sus pasajeros en el aeropuerto de París, la compañía que había suspendido su vuelo alegando «razones técnicas», puso a su disposición un avión que les llevaría a casa.

Toda la prensa siguió a los pasajeros, cuando se dirigieron a la puerta de embarque y ya en el avión, se oyeron dos salvas de aplausos: la primera al entrar el matrimonio López, tras su luna de miel en París. La otra salva, cuando entró el señor Palomares, el organizador de las actividades de aquellos dos días en el aeropuerto de Orly.
– Dar las gracias a los payasos, al mago, al informático, a la relaciones públicas, al abogado y al músico – decía Palomares -. Fue una suerte que viajaran con nosotros.

Al llegar a su destino, miembros de la compañía aérea estaban esperando para pagarles los gastos.
Rosendo, el abogado, hizo una llamada a sus colegas en París, para retirar la demanda.

Todos los pasajeros estuvieron de acuerdo en una cosa: aquel viaje había sido inolvidable.

Ramona, jefa de personal de la multinacional y pasajera también, de aquel accidentado viaje, empezó a entender el verdadero significado de la palabra «liderazgo», gracias a Palomares.

Este texto está basado en esta noticia:

Unos 700 españoles, bloqueados en el aeropuerto de Ciampino en Roma después de la cancelación de los vuelos de Ryanair

Los pasajeros denuncian que no se les ha dado solución alguna para poder regresar a sus destinos.
La Vanguardia (10/11/2008).

Aparte de cambiar lugares, imaginé la posibilidad de que los pasajeros se organizaran y fueran capaces de solucionar por si mismos el problema ocasionado por la compañía aérea.

Vae Victis!

Vae Victis (¡Ay de los vencidos!). Fue pronunciada por el jefe galo Breno que había sitiado y vencido a la ciudad de Roma.

“No admitimos las críticas de Amnistía Internacional, ya que Estados Unidos es un destacado defensor de la protección de los derechos humanos y continuaremos siéndolo (…) La guerra contra el terrorismo ha tenido como resultado la liberación de 50 millones de personas en Afganistán e Irak, así como la protección de sus derechos«.


Scott McClellan
, portavoz de la Casa Blanca, 2004, tras la presentación del Informe Anual en el que se acusa a EEUU de mantener una política exterior sin principios y de hacer del mundo un lugar más peligroso, con motivo de la “guerra contra el terror”.

– Vosotros, los europeos, pensáis que la invasión de Irak se debió al petróleo, únicamente.
– Y es así, ¿no?.
– Estáis muy equivocados.

Algunas veces se sorprende uno de las conversaciones que pueden escucharse en un tren de cercanías.
Cuando me senté en el único asiento libre del vagón, descubrí que allí tenía lugar una conversación entre un chico de unos veintitantos años y un hombre, de apariencia árabe, que hablaba bastante correctamente nuestro idioma.

– ¿Equivocados – preguntó el chico – . ¿En qué?.

– ¿No te parece raro que siga habiendo matanzas en el país?. Hay muchos movimientos terroristas en contra de los ejércitos invasores.
– Si. Pero ese terrorismo es por conflictos étnicos.
– En parte. El problema es bastante más grave. No se han limitado los norteamericanos a apropiarse de los pozos de petróleo. Su intervención ha llegado mucho más lejos.
– ¿Por ejemplo?.

– Te pondré un ejemplo. ¿Cómo crees que trabaja un agricultor sus campos?. Supongo es fácil darse cuenta de que siembra, riega y abona el sembrado y lo recolecta. ¿No?.
– Si.
– Para la cosecha del año siguiente, ¿qué hacen los campesinos?. Lo habitual es guardar parte del grano de la cosecha, para utilizarlo como semilla en la próxima siembra.
– Es lo lógico.
– Pues bien. En Irak, durante la ocupación de los americanos, éstos promulgaron 100 órdenes que debían cumplirse, incluso después de la transferencia de poderes que se hizo para que el país recuperara su soberanía. Órdenes que tenían rango de leyes en el país. Órdenes sobre patentes, diseño Industrial, variedades de plantas…

– ¿Y qué tiene eso que ver con los campesinos?.
– A eso iba. Hoy en día los campesinos ya no pueden seguir cultivando tal como habían hecho durante siglos. Ahora está prohibido guardar las semillas de una cosecha para cultivarlas para la siguiente cosecha.
– ¿Y cómo lo hacen ahora?.

– En nombre de la «reconstrucción de Irak» son las multinacionales las que suministran las semillas que, por cierto son propiedad de estas empresas, por lo cual los agricultores no pueden guardarlas para posteriores cosechas. Les quitaron el derecho de propiedad de las semillas, obligándoles a utilizar las de Monsanto, Bayer, Syngenta y otras más, incluso fomentando el uso de semillas transgénicas. En todos los países existe un derecho que es fundamental. Algo así como la soberanía alimentaria, por la cual es el propio país quien decide qué comer, qué cultivar. Nosotros no lo tenemos.
– Me dejas de piedra.
– Ya ves. Y te podría poner muchos otros ejemplos…

Llegué a mi destino y me levanté. En la plataforma, mientras esperaba a que el tren frenara del todo, todavía pude escuchar a aquel hombre iraquí:
– Menos mal que nos iban a traer la democracia y la libertad…

Mientras caminaba por el andén pensé que no podía estar más de acuerdo con aquella frase.