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16 años ago

Es el mismo razonamiento que se ha otorgado en España a los bancos durante años… se les debía agradecer que nos guardasen nuestro dinero, nos hacían un favor… La de veces que lo oí entre mis mayores…

16 años ago

Yo diría, Nandin, que se trata del resultado de muchos siglos de estupidez.
Si las personas dejáramos de dar por buenos los ejemplos de los demás y los cuestionáramos, otro gallo nos cantaría.
Lo malo es que para «merecer» hay que ser como los imbéciles que nos mandan.
Lo que me cuesta creer es que a pesar de tanta estupidez las empresas puedan sobrevivir.

16 años ago

Gente así queda mucha, por desgracia, lo peor y más sangrante es que no son solo jefecillos o mandos intermedios, si no, hasta compañeros que les han vendido la moto y que están hipotecados hasta las cejas y como tienen que echar más horas que las que tiene el día, piensan que los demás también tienen que hacerlas. Todavía hace poco oí cómo un compañero (jefecillo de equipo pero sin cobrar por ello), le decía a otro que tenía que estarle agradecido al jefe por darle trabajo, a lo que yo le contesté «Y besarle también en el culo». A… Read more »

16 años ago

Basado en hechos reales, Cornelivs.
Lo bueno del «mundillo de la empresa» (que sería mejor llamar submundo de la empresa) es que da para historias de todo tipo.

Tienes toda la razón, Susana. Después, la NADA. Menos mal que entre las grandes empresas se está poniendo de moda la «conciliación de la vida familiar y la profesional».
Que no es otra cosa que una cortina de humo más.

No estoy de acuerdo contigo, Toy folloso. Quedan muchas personas así.
Quizás más discretas, pero con la misma mentalidad.
Me ha encantado tu comparación, por cierto.

16 años ago

Más corto que las mangas de un sujetador…
Apenas queda gente así.

16 años ago

Tu relato se lleva de la mano con mis pensamientos días pasados. Viajaba de vuelta a casa en el vuelo del sábado por la tarde, y a mi lado habían dos jóvenes de treinta años más o menos.Los tres abrimos nuestras computadoras portátiles, y mientras yo me enfrascaba en un artículo para el blog (aprovechando esas dos horas para disfrutarlas con mi hobby), los jóvenes a mi lado trabajaban escrupulosamente y discutían los detalles de sus emprendimientos. Conozco esa «fiebre» apenas la veo, es la de Don Miguel y la de muchísimas personas que lo dan TODO (aún sus pocos… Read more »

16 años ago

No contestó: ya lo creo que no contestó. Quizás yo tampoco contestaria, querido Ludwig.

Me estoy enganchando a esta serie de relatos tuyos, querido amigo, son estupendos…!

Un abrazo.

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